Fontanería
Fugas, grifos, cisternas, tuberías o pequeñas incidencias relacionadas con agua y saneamiento.
Propietarios y comunidades
Coordinamos incidencias, averías, reparaciones y actuaciones de mantenimiento en viviendas alquiladas para que el propietario no tenga que gestionar personalmente cada problema que aparece durante el arrendamiento.
Centralizamos la comunicación y ayudamos a coordinar las actuaciones necesarias.
Un grifo que pierde agua, una persiana que deja de funcionar, una avería eléctrica o una pequeña reparación pueden convertirse rápidamente en una cadena de llamadas, coordinación y desplazamientos.
Nuestro servicio de mantenimiento de pisos de alquiler busca centralizar esas situaciones para facilitar la relación entre propietario, inquilino y las actuaciones que necesita la vivienda.
En una vivienda alquilada pueden aparecer necesidades muy diferentes, desde pequeñas reparaciones hasta actuaciones que requieren coordinación.
Fugas, grifos, cisternas, tuberías o pequeñas incidencias relacionadas con agua y saneamiento.
Problemas con enchufes, iluminación, mecanismos o incidencias eléctricas dentro de la vivienda.
Persianas, puertas, ventanas, cerraduras y otros elementos de uso diario.
Actuaciones necesarias entre inquilinos para preparar nuevamente el inmueble.
Adaptamos la gestión al tipo de incidencia, las características de la vivienda y el servicio contratado.
Centralizamos las comunicaciones relacionadas con averías o necesidades que comunica el inquilino.
Ayudamos a coordinar las intervenciones necesarias para atender determinadas necesidades del inmueble.
Mantenemos organizada la información relacionada con las actuaciones y necesidades del piso.
Coordinamos necesidades que puedan surgir cuando una vivienda queda libre antes de recibir un nuevo inquilino.
Detectar y atender pequeñas necesidades puede ayudar a evitar problemas mayores en el futuro.
Organizamos la información para que el propietario pueda conocer qué se ha gestionado en su vivienda.
Cuando surge una necesidad, centralizamos la información para evitar que el propietario tenga que coordinar cada paso personalmente.
Se identifica qué ocurre y qué necesita la vivienda.
Analizamos el tipo de necesidad antes de coordinar el siguiente paso.
Facilitamos la organización de la actuación que corresponda.
Mantenemos organizada la información relacionada con la incidencia.
Atender pequeñas señales a tiempo puede evitar que un problema sencillo termine convirtiéndose en una actuación más compleja y costosa.
La conservación continua también ayuda a mantener una mejor experiencia para el inquilino y el estado general del inmueble.
Resolver necesidades antes de que aumente su gravedad.
Mantener elementos de uso habitual en mejores condiciones.
Revisar necesidades antes de una nueva ocupación.
Tener organizada la información de actuaciones previas.
Hay que identificar la incidencia, coordinar la actuación correspondiente y mantener informadas a las partes implicadas.
Puede ser necesario revisar pequeños desperfectos, realizar actuaciones de puesta a punto y preparar el inmueble.
Una incidencia sencilla puede consumir mucho tiempo cuando el propietario tiene que buscar, llamar y coordinar.
La distancia hace especialmente útil contar con una gestión organizada para atender necesidades del inmueble.
Resolvemos algunas preguntas habituales de propietarios que quieren delegar la coordinación de incidencias y reparaciones.
Cuéntanos dónde se encuentra la vivienda, si actualmente está alquilada y qué tipo de mantenimiento necesitas delegar. Estudiaremos una gestión adaptada al inmueble.